Probablemente, si tienes previsto que tu hijo vaya a la escuela infantil el próximo curso, estos días te estarás dedicando a visitar las escuelas candidatas. Te damos unos consejos para hacer la mejor elección.

La elección de una escuela debe ser una decisión meditada, pero también una cuestión de confianza. La escuela elegida debe gustar a los padres y madres, para que éstos transmitan seguridad al niño.

Es aconsejable, antes de decidir en qué escuela dejarás a tu bebé, que busques y hables con otras familias que tengan a sus hijos en la escuela. Pídeles su opinión.

Asimismo, las comunidades autónomas poseen una normativa específica, que aumenta las garantías de seguridad e higiene de las instalaciones.

Las Escuelas Infantiles deben estar autorizadas por la administración pública. Eso quiere decir que tanto su proyecto como su espacio cumplen con los requisitos formales necesarios para ejercer su actividad (Decreto  149/2009 del 12 de Mayo).

DECALOGO PARA IDENTIFICAR UNA BUENA ESCUELA INFANTIL DE CALIDAD
1. Escuela de barrio

Escuela familiar y próxima al domicilio de la familia, que no implique grandes desplazamientos en coche o en transporte público, donde se relacione con su entorno más próximo, porque es donde vivirá su infancia.

Es muy difícil combinar los horarios laborales de los padres y madres, con los de las escuelas y, por ello, es un indicador de satisfacción familiar poder dejar al bebé temprano en el centro e ir al trabajo sin tener que realizar grandes desplazamientos.

Es muy importante que los niños y niñas se relacionen en su barrio, que lo vivan, que se identifiquen para conocer el mundo que les rodea.

La respuesta no es siempre sencilla. Si bien es cierto que a menudo se prefiere, por comodidad, la escuela que está más cerca de casa, también se puede optar por una escuela cerca del trabajo o de los abuelos.

2. Proyecto educativo

Saber que el centro está al servicio de la educación de los niños y niñas y que se encuentre por escrito y a disposición de las familias, suele ser un indicador de calidad, pero no suficiente.

En la práctica, hay que observar si se cumple lo que se dice por escrito. Qué principios pedagógicos tiene el centro y cómo se traducen en la práctica, cuál es la metodología, qué actividades se realizan cada día, qué observación existe de los progresos de los niños y niñas.

También hay que comprobar la coherencia de lo que dicen los profesionales, porque indicará que hay debate, reflexión y unión en los objetivos educativos, aunque cada profesional tenga formas distintas de hablar y comunicarse con las criaturas y las familias.

En temas sensibles como los conflictos entre ellos, es importante que todos los profesionales tengan criterios comunes, que no existan discrepancias, porque en la inconsistencia se refleja la falta de objetivos educativos comunes.

Es importante que desde el Centro no exista reticencia a enseñar el PEC, y que te facilite la posibilidad de intercambiar impresiones con otros padres acerca de esta cuestión.

Es sumamente importante que conozcas la evolución de tu hijo/ a en la escuela. A través de las evaluaciones y de las tutorías que promuevan la escuela –deben de estar recogidas en el PEC-, podrás conocer las habilidades y capacidades que está aprendiendo tu hijo/a.

3. Los profesionales y el equipo del centro

Saber cuántas personas están a cargo de los niños y niñas y cuál es su cualificación profesional, si hay más personas contratadas para el momento de la comida y de la siesta, personal de limpieza, si existen los apoyos de personas previstas, al menos, por la legislación.

Es importante comprobar si hay mucha rotación de personal, para saber si la satisfacción laboral de los trabajadores es baja, porque eso redunda en una inadecuada atención a los niños y niñas a su cargo.

También es importante ver si la persona que los recoge por la mañana es la misma que los entrega por la tarde, especialmente en el caso de un horario de más de ocho horas.

Todos estos aspectos constituyen indicadores de calidad, porque refleja que si los profesionales trabajan muchas horas, es posible que no tengan descansos suficientes durante la jornada y ello repercutirá en el buen trato a los niños y niñas.

No es obligatorio que haya un pediatra, pero es conveniente que ofrezcan este servicio médico, que tiene una función de prevención. Si vuestro hijo tiene algún tipo de necesidad educativa especial, el centro deberá aportar recursos humanos y materiales de apoyo determinados por la administración educativa correspondiente.

4. Acogida de las familias en el centro

Una buena escuela infantil es la que permite que los padres y madres puedan acceder al centro, en el tiempo que marque su reglamento, sin cortapisas ni prohibiciones.

Que se pueda hablar directamente con la educadora del hijo o hija. Es importante, y es una cuestión de confianza con el centro, que no sea la directora o el director exclusivamente quien proporcione información sobre la vida diaria del niño o de la niña.

También es muy importante que el centro disponga de órganos de representación y participación como el Consejo Escolar (en el caso de los centros conveniados es obligatorio).

La comunicación entre padres y centro escolar es fundamental para el bienestar y el desarrollo del niño/ a. Tu hijo/ a será el “termómetro”, el indicador principal de satisfacción de la escuela. Por lo tanto, es necesario que los padres estén atentos a las señales que envían su niño/a.

5. Instalaciones

Ver el entorno de la escuela infantil, si tiene patio propio, si no hay barreras arquitectónicas (importantes en el caso de niños y niñas con dificultades motoras o sensoriales), si tiene cocina propia y/o servicios de catering, si las salas de los niños son amplias, luminosas, bien ventiladas y con luz natural, con suelos cálidos, si hay servicios a su altura y cambiadores limpios y en buen estado.

Observar si el centro tiene seguridad en las puertas o sistema de seguridad contra incendios, o si en general es un espacio saludable.

Es importante ver si es un centro exclusivo para uso educativo.

En todas las visitas, se deben de pedir los certificados actualizados sobre aquello que se llama “infraestructura invisible”, vital para la protección de nuestros hijos y trabajadores del centro. Se trata de planes y leyes, de obligado cumplimiento, que deben de ofrecer los centros, para comprobar que se encuentran al día en el cumplimiento de: LOPD (protección de datos relativos a niños/as y educadores), PRRLL (plan de riesgos laborales), PPGGH (planes generales de higiene), plan de auto-protección. Su grado de cumplimento, nos acercará a la idea del tipo de centro que estamos visitando.

6. Espacios exteriores

La zona de juegos al aire libre ha de ser propia, no compartida con otros centros.

Los patios han de ser lugares amplios, con zona de sombra para el verano y zona soleada para el invierno, y con elementos de juego suficientes para el número de niños y niñas que los van a usar.

En el caso de los bebés, los que no caminan, el suelo apropiado no debe dejar traspasar la humedad de la tierra ni el polvo, por lo que debe estar acondicionado de forma especial.

La zona de juegos debe estar dentro del centro, no en la calle ni aprovechando zonas públicas cercanas al centro.

Todos los centros completos (3 unidades más un aula de usos múltiples), deben de contar con una superficie no inferior a los 75 metros cuadrados. En esos casos, todas las escuelas infantiles deben disponer de un patio exterior de juegos, exclusivamente del centro escolar.

7. Número de niños por aula y centro

En este caso, hay que saber que hay unas ratios (o proporción entre el número de niños y profesional), que son las que no se deben superar.

En el caso de ser inferiores, puede ser debido a que hay niños o niñas con necesidades educativas especiales o bien a que se opta por no llegar al número máximo autorizado, lo que siempre beneficiará una relación individual entre el adulto y el niño o niña pequeños.

En cualquier caso, siempre que existan dudas al respecto, es conveniente consultar la legislación autonómica vigente y compararla con la realidad que existe en la escuela infantil.

En Andalucia la ratio según el Decreto 14/2009 del 12 de Mayo. Es de 8 niñ@s por educador para 0-1 años, 13 niñ@s por educador para 1-2 años, y 20 niñ@s por educador para 2-3 años.

8. Materiales y juguetes

Hay que comprobar si existe un número suficiente mobiliario de sillas, mesas, colgadores, rincones y zonas de juego.

Si hay suficiente material (cuentos, coches, muñecas, puzzles, plantas, fotografías, material cotidiano) para que cada niño y niña pueda jugar individualmente, si lo desea, sin esperar turno para su juguete.

Si hay trabajos de los niños y niñas colgados en las paredes y a su altura, si el espacio es vivo, alegre, cálido y acogedor.

Con orden, estética y limpieza.

Si existen rincones o zonas específicas –según la edad- (rincón de los cuentos o biblioteca, rincón de plástica o modelaje, rincón de la casita o doméstico, rincón de la naturaleza o de observación, rincón de las construcciones o de la lógica- matemática) para que puedan elegir una de estas actividades.

La relación calidad/precio que ofrece la escuela también es importante a la hora de elegir un local. Recuerda que habrá un precio distinto en función del horario y de los servicios que solicites. Una escuela bien equipada también es signo de un buen servicio.

9. Acogida de la diversidad y la organización del centro

Acoger la diversidad significa que cada niño y niña se sentirá valorado y respetado tal como es y recibirá el tipo de atención adecuado a sus necesidades personales y familiares.

Muestra la opción por unos determinados valores y potencia la confianza entre la familia y el centro educativo.

La organización del centro, la distribución del tiempo, del horario ampliado, de las actividades extraescolares, si las hay, también debe ser equilibrado entre lo que las familias precisan y el centro ofrece.

No es frecuente que, en centros que acogen a niños de cero a tres años, haya actividades fuera del horario escolar, pero sí lo es que haya horario ampliado, por la mañana (de 7,30 a 9 horas) y por la tarde (de 15,30 a 17,00 horas) normalmente. Los centros, aunque estén abiertos de 7,30 de la mañana a 17,00 de la tarde, deben de tener personal suficiente para cubrir el horario en turnos, aunque siempre hay que tener en cuenta que los niños y niñas deben permanecer, como máximo, ocho horas en el centro y si pueden estar menos horas, mejor para su vida afectiva y emocional.

Conoce el período de adaptación que adopta la escuela para los bebés, así como la forma cómo el equipo de la escuela se enfrenta a situaciones conflictivas de adaptación. Es necesario que el niño/ a acuda contento a la escuela.

10. Apoyo y extensión a la cultura de infancia

Debe existir una relación con el entorno más próximo (servicios sociales, servicios de salud, equipos de orientación familiar, servicios culturales – bibliotecas-, servicios urbanísticos –pasos cebra y semáforos- de parques y jardines – carriles bici y zonas peatonales), en la búsqueda de un tratamiento común en lo educativo.

La escuela infantil ha de estar en un primer plano de interés para el barrio y el municipio y una buena escuela infantil de calidad, también se destaca por la búsqueda de una educación integral para los niños y niñas de cero a tres años, en colaboración con otros profesionales que tratan a la infancia desde perspectivas no escolares.

No siempre es posible cumplir a rajatabla con todos los requisitos o las escuelas no satisfarán al 100% a los papás; estas recomendaciones no dejan de ser una guía.Sin embargo, cuantos más requisitos se cumplan, más cerca estaremos de la escuela “perfecta”, y de mayor calidad.

Una buena escuela infantil debe ser aquella que no se limite a “vigilar” a los niños, sino que les proporcione un ambiente acogedor, en el que profesionales formados dispongan de una base adecuada para su desarrollo. La escuela debe ofrecer confianza a las familias y a los más pequeños. Si los padres se encuentran satisfechos con la elección, será más fácil que sus hijos acepten y se adapten bien al cambio.

Para la elaboración de esta particular guía, se ha tenido en cuenta parcialmente, textos de la “Guía práctica para ayudar a madres y padres a elegir una escuela infantil de calidad para sus hijos e hijas de 0-6 años” de Ceapa, así como comentarios extractados de GuiaInfantil.com